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on Martes, 13 Mayo 2014 19:20.

SAN ISIDRO LABRADOR

San Isidro, Labrador Patrón de Madrid, donde nació hacia el año 1070 y murió en 1130. Su cuerpo, conservado incorrupto a través de los siglos, estuvo sepultado durante cuarenta años en el cementerio de San Andrés, de Madrid, y más tarde trasladado a la iglesia del mismo nombre. Es venerado en muchos lugares como patrón de los labradores. Y tal lo ha proclamado recientemente, de los de España, el Papa Juan XXIII. — Fiesta: 15 de mayo.

En la existencia de San Isidro hay todo un programa de vida humilde, de honrada laboriosidad, de piedad sencilla. Es difícil precisar toda la realidad histórica y humana de sus días; llegan éstos a nosotros, como en tantos otros Santos, envueltos en una aureola de leyenda. Su vida modestísima y metódica podría escribirse en muy pocas líneas, de no ser tantos los milagros que se le atribuyen.

Isidro nace en Madrid cuando reina en Castilla Alfonso el Bravo. Probablemente fue bautizado en la parroquia de San Andrés, una de las pocas que los habitantes de la villa lograron salvar durante la dominación de los árabes. Bueno y piadoso, frecuenta desde su niñez el antiguo templo de Nuestra Señora de la Almudena, tan predilecta de los madrileños. Hijo de humildes labriegos, ayudaría a su padre en el cultivo de las tierras, cavando, arando, o conduciendo la carreta.San Isisidro

Cuando mueren sus progenitores, siendo él muy joven, invitado por el caballero Vera, entra a su servicio, pasando al cultivo de sus campos. Nos narra una bellísima tradición, dándonos a entender su extraordinaria sensibilidad, que cuando Isidro siembra el trigo, nunca se olvida de lanzar algunos puñados de simiente fuera del surco para que sirvan de alimento a los pájaros y a las hormigas, que también son de Dios, como él decía: «Para todos da su Divina Majestad». Tenemos sin duda en la figura de San Isidro un avance y una auténtica plasmación del espíritu de San Francisco de Asís.

Otro rasgo de su generosidad: cuando va al molino da a los pobres que cruza por el camino casi todo el trigo que lleva en el costal, pero la tierra, siempre generosa por bendición del Señor, le devuelve con creces lo repartido. Tan es así, que durante sus servicios al caballero Vera, sus heredades se convierten en las más labradas, sus yuntas en las más robustas y lucidas, sus sementeras en las más abundantes y regaladas por la lluvia.

Y es ésta la causa que excita la envidia de sus vecinos, los cuales le acusan ante el amo, a pesar de los frutos cosechados, de descuidado y negligente en el cuidado de las tierras. Pero el cielo toma de su cuenta la defensa; y dice la tradición que habiendo salido un día su amo para vigilarle y confirmar la acusación de que su criado es objeto, observa desde una altura la faena del labrador, viendo sorprendido que a las horas que Isidro dedica a la oración, arrodillado a distancia de la yunta, los bueyes siguen solos arando la tierra, abriendo en ella rectos y profundos surcos.

Otro milagro semejante vendrá más tarde a iluminar su vida, cuando en parecidas circunstancias otro de sus patronos contemple la yunta guiada por dos ángeles, mientras Isidro está sumido en la plegaria.

Cuando Alí, rey de los almorávides, se apodera de Madrid, Isidro, como otros muchos cristianos, abandona la villa y se retira a Torrelodones entrando de criado de unos labradores. De nuevo es objeto de murmuraciones por su devoción a la imagen de Nuestra Señora de la Cabeza, en cuya iglesia pasa orando largas horas, que dan ocasión para que unos pocos se sientan movidos a imitarle y muchos a acusarle de holgazán.

En este tiempo elige como compañera de su vida a una esposa digna de él. Contrae matrimonio en Torrelaguna con una joven de Uceda llamada María de la Piedad, la cual también más tarde ha de ser venerada en los altares con el nombre de Santa María de la Cabeza.

La profunda vida de piedad que llevan los esposos, es bendecida por Dios con varios prodigios; entre ellos se cuenta la salvación milagrosa de su único hijo, que en un descuido de su madre había caído en un pozo; y el paso a pie de las aguas del Jarama, con que Dios premió la pureza de María de la Piedad, desvaneciendo de esta manera las sospechas que algunos hombres perversos habían logrado suscitar en el corazón del esposo. Isidro es el hombre del vivir sencillo, dividido pacíficamente en sus tres grandes horizontes: el hogar, el trabajo y la oración. San Isidro Labrador nos trae un auténtico mensaje evangélico de fidelidad, de espíritu de trabajo armonizado con una intensa devoción de humildad y fortaleza en el sufrir las injusticias, y sobre todo de gran caridad para con los necesitados, a quienes diariamente hacía partícipes de su frugal comida.

San Isidro Labrador será siempre una lección y un acicate de recia cristiandad para cuantos ganan cotidianamente su pan con el sudor de su frente. Por esto la Iglesia ha querido glorificarlo.

A los casi cuatrocientos años de su muerte, el Papa Gregorio XV lo canonizó, al mismo tiempo que a Santa Teresa de Jesús y a otros Santos españoles. Ha podido decir bellamente un escritor, que el arado y la esteva de San Isidro han subido a los altares junto con la pluma de la Seráfica Doctora. Los numerosos milagros obtenidos por su valimiento clamaban por tan alta glorificación canónica.

Glorioso San Isidro,
tu vida fue un ejemplo de humildad y sencillez,
de trabajo y oración;
enséñanos a compartir el pan de cada día
con nuestros hermanos los hombres,
y haz que el trabajo de nuestras manos
humanice nuestro mundo y sea,
al mismo tiempo, plegaria de alabanza
al nombre de Dios.
Como tú, queremos acudir confiadamente
a la bondad de Dios
y ver su mano providente en nuestras vidas.
Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

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on Martes, 14 Mayo 2013 00:00.

Santa Genma

Vida de una Santa

Detrás de las apariencias normales se esconde una Santa extraordinaria. Una mística en continúo y afectuoso diálogo con Jesús. Un contemplativa que reza con la simplicidad de un niño y la profundidad de un teólogo. Supera las más terribles dificultades dejándose conducir de su ángel de la guarda. Desde niña mantiene el alma cándida y hace el propósito de una vida inmaculada.

 

Gema nace a Borgonuovo de Camigliano (Luca) el 12 marzo del 1878. Mientras recibe la confirmación en la Iglesia de San Miguel en Fuero, Jesús le pide el sacrificio de su mamá. A los dieciocho años padece, sin anestesia, una dolorosa operación del pie y, en el día de Navidad del mismo año, hace el voto de castidad. Pronto Gema queda huérfana, casi abandonada, en la más profunda miseria.

A los veinte años de edad, Gema rechaza una propuesta de matrimonio, para ser «toda de Jesús». Durante este año se cura milagrosamente de una tuberculosis en la espina dorsal e inicia sus experiencias místicas. En la ciudad la llaman «la jovencita de la gracia».

Habla con su ángel de la guarda y le pide encargos delicados como entregar en Roma su correspondencia con su director espiritual. «La carta, apenas terminada, la doy al Ángel, ella escribe. Está aquí cerca de mí y espera». Y las cartas, misteriosamente, llegaron a su destino sin pasar por los servicios de Correos del Reino.

En el junio de 1899 Cristo le hace el regalo de los estigmas. En el mismo año, durante la misión en San Martín, Gema conoce a los padres Pasionistas que la introducen en casa Giannini. Acogida como una hija en esta casa devota y acomodada, lleva una vida retirada entre la casa y la Iglesia. Pero las estrepitosas manifestaciones de su santidad superan las paredes de la casa burguesa. Obra conversiones, predice acontecimientos futuros, cae en éxtasis. En oración, suda sangre; sobre su cuerpo, además de los signos de los clavos, aparecen las llagas de la flagelación. Aquí conoce al Padre Germán que dirigirá sus confidencias.

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Pronto se viene saber que sus guantes negros y su vestido oscuro y sin escote esconden los sellos de la Pasión. Estos estigmas se abren, dolorosos y sangrantes, cada semana, la vigilia del viernes. Ante ella los científicos no logran ocultar su asombro. Incluso algún director espiritual no sabe cómo juzgar a la extraordinaria niña: la tachan de mística, hablan de histerismo o de sugestión, piden pruebas, exigen obediencia.

Tan solo ella, Gema Galgani, en medio de los dolores físicos y de las pruebas morales, no dice nada o, mejor, siempre dice sí. No demanda nada sino que a Jesús, le pide para sí misma más dolor y para los demás la conversión y la salvación.

En el año 1901, a la edad de 23 años, Gema escribe por orden de Padre Germán, la Autobiografía, «El cuaderno de mis pecados». En el año siguiente se ofrece como víctima al Señor por la salvación de los pecadores. Jesús le pide fundar un monasterio de claustrales Pasionistas en Luca. Gema responde con entusiasmo. En el mes de septiembre del mismo año se enferma gravemente. Su vida esta profundamente marcada por el dolor.

Se inicia el período más oscuro de su vida. Las consecuencias del pecado se graban pesadamente sobre su cuerpo y sobre su alma. En el año 1903, fue un sábado Santo, Gema Galgani muere a los 25 años, devorada por el mal, pero aún así pidiendo dolor hasta el final.

El Sumo Pontífice Pío X firma, en el año 1903, el Decreto de fundación del Monasterio Pasionista en Luca. En el año 1905 los claustrales Pasionistas inician su presencia en Luca, realizando el antiguo deseo que Jesús había expresado a Gema.

El Padre Germán, director espiritual de Gema, escribe en el año 1907 la primera biografía de la joven. Se inician los procesos canónicos para el reconocimiento de su santidad. En el 1933, Pío Xl incluye a Gema Galgani entre los Beatos de la Iglesia. Será Pío XII, en el año 1940, quien eleve a Gema Galgani a la gloria de los Santos y la señale como modelo de la Iglesia universal por la práctica heroica de sus virtudes cristianas.

ORACIÓN DE SANTA GEMA [1] Aquí me tenéis postrada a vuestros pies santísios, mi querido Jesús, para manifestaros en cada instante mi reconocimiento y gratitud por tantos y tan continuos favores como me habéis otorgado y que todavía queréis concederme. Cuantas veces os he invocado, ¡oh Jesús! me habéis dejado siempre satisfecha; he recurrido a menudo a Vos, y siempre me habéis consolado. ¿Cómo podré expresaros mis sentimientos, amado Jesús? Os doy gracias…; pero otra gracia quiero de Vos, ¡oh Dios mío!, si es de vuestro agrado… (aquí se manifiesta la gracia que se desea conseguir). Si no fuerais todopoderoso no os haría esta súplica. ¡Oh Jesús!, tened piedad de mí. Hágase en todo vuestra santísima voluntad.

Rezar Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

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on Miércoles, 06 Junio 2012 19:29.

 

 

SAN ANTONIO ABAD (2)

 

 

San Antonio  Abad Conocemos la vida del abad Antonio, cuyo nombre significa "floreciente"  y al que la tradición llama el Grande, principalmente a través de la biografía redactada por su discípulo y admirador, san Atanasio, a fines del siglo IV. Este escrito, fiel a los estilos literarios de la época y ateniéndose a las concepciones entonces vigentes acerca de la espiritualidad, subraya en la vida de Antonio -más allá de los datos maravillosos- la permanente entrega a Dios en un género de consagración del cual él no es históricamente el primero, pero sí el prototipo, y esto no sólo por la inmensa influencia de la obrita de Atanasio.

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on Martes, 12 Junio 2012 19:03.

Santa Lucia

Nacida en Siracusa, entonces ciudad de la provicia romana de Sicilia, de acuerdo con la tradición Lucía era de padres nobles y ricos, y fue educada en la fe cristiana. Perdió a su padre durante la niñez, consagró su vida a Dios e hizo un voto de virginidad. Su madre que estaba enferma, la comprometió a casarse con un joven pagano y ella, para librarse de ese compromiso, la persuadió para que fuese a rezar a la tumba de Águeda de Catania a fin de curar su enfermedad, como su madre sanó, Lucía le pidió que la liberase del compromiso, le dejara consagrar su vida a Dios y donara su fortuna a los más pobres. Su madre, de nombre Eutiquía, accedió.

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on Martes, 12 Junio 2012 18:44.

Santisimo Cristo de la Clemencia

Oración al Santisimo Cristo de la Clemencia

Creo, Señor, pero que mi fe sea firme,

Espero, mas sea segura y firme mi esperanza,

Amo, pero sea mi amor más ardiente,

Me pesa, pero que sea mayor mi dolor,

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on Martes, 12 Junio 2012 17:23.

SAN JOSE (2)

Las razones por las que el bienaventurado José debe ser considerado especial patrono de la Iglesia, y por las que a su vez la Iglesia espera muchísimo de su tutela y patrocinio, nacen principalmente del hecho de que él es el esposo de María y padre putativo de Jesús. De estas fuentes ha manado su dignidad, su santidad, su gloria. Es cierto que la dignidad de Madre de Dios llega tan alto que nada puede existir más sublime, porque entre la beatísima Virgen y José se estrechó un lazo conyugal, no hay duda de que a aquella altísima dignidad, por la que la Madre de Dios supera con mucho a todas las criaturas, él se acercó más que ningún otro. Ya que el matrimonio es el máximo consorcio y amistad — al que de por sí va unida la comunión de bienes - se sigue que, si Dios ha dado a José como esposo a la Virgen, se lo ha dado no sólo como compañero de vida, testigo de la virginidad y tutor de la honestidad, sino también para que participase, por medio del pacto conyugal, en la excelsa grandeza de ella.

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on Martes, 12 Junio 2012 16:44.

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¡Oh Corazón de María!, el más amable y compasivo de los corazones después del de Jesús, Trono de las misericordias divinas en favor de los miserables pecadores; yo, reconociéndome sumamente necesitado, acudo a Vos a quien el Señor ha puesto todo el tesoro de sus bondades con plenísima seguridad de ser por Vos socorrido. Vos sois mi refugio. mi amparo, mi esperanza; por esto os digo y os diré en todos mis apuros y peligros: ¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!

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on Martes, 12 Junio 2012 16:27.

Cristo de la flagelacionA NUESTRO PADRE JESÚS ATADO A LA COLUMNA

¡Oh mi BUEN JESUS!, que fuiste golpeado,

Atado a una columna y flagelado. Tú que pasaste

Por el suplicio de tan Gran Dolor, para el bien de

Los hombres y el perdón de sus pecados.